![]() |
| La comida de la semana previa me ayudó a saber que todos estarían conmigo |
Después de 52 semanas de entrenamiento y más de 600 horas dedicadas a este deporte, esta es mi historia.
Semanas previas
Desde que regresé de vacaciones a finales de agosto, el volumen de entrenamiento baja sustancialmente y empiezo a meter más días de descanso. Parece que he asimilado bien todas las cargas previas y sólo tengo que preocuparme de dos cosas: quitarme un par de kg que he traído de Galicia y decidir el material que me llevaré a la prueba. Lo de la dieta se soluciona rápido en cuanto me reincorporo al trabajo, y el material, salvo la bici que está encargada y no llega, también.
Dos semanas antes de la competición, lunes, tras haber nadado 3000m empiezo la que será la última tirada larga de 1h40´... y tanto que será la última, cuando llevo 5 minutos me tuerzo el tobillo y, aunque intento continuar, el dolor que siento me hace parar y volver caminando al coche. No hay palabras para describir mi frustración en ese momento, creo que no voy a poder competir y se me saltan las lágrimas de rabia. Más tarde, pienso que sólo tengo dos alternativas: renunciar o hacer todo lo posible para intentar recuperarme. Voy a urgencias para asegurarme que no hay nada roto, me quito el vendaje que me regalan allí y al día siguiente replanteo toda esa semana de entrenamiento para nadar y montar en bici pero correr lo menos posible.
![]() |
| Este es el vendaje "funcional" que me hicieron en Sanitas |
El jueves voy al fisio y el viernes, ¡me vuelvo a torcer el mismo pie en la calle! Ignoro el dolor y sigo con mis entrenamientos como si nada hubiera ocurrido. ¡Menos mal que estoy de tapering y toda la carga está hecha! Tras una nueva visita a mi fisio de confianza acordamos que iré a la competición con una tobillera, si en la media maratón veo que el tobillo no aguanta me la pondré para intentar acabar.
La última semana me llaman para decirme que mi nueva Ridley Noah Rs ha llegado a la tienda, así que me toca correr para ponerla a punto y poder probarla con los acoples de larga. Me la voy a jugar e iré con ella a Barcelona con sólo 2h de rodaje. Niños, no hagáis esto en casa.
La comida que organizan los RdF en un WOK, llena de risas y amistad, hace que la confianza en mi mismo alcance su máximo y desde ese momento ya no habrá cabida para los nervios o la inseguridad. Sé que voy a hacerlo. Me regalan un casco aero que, por supuesto, estrenaré en la carrera.
Día de antes
La organización ha decidido que todos los triatletas pasemos el día previo deambulando por la zona de la expo. Podemos retirar los dorsales de 10:00 a 12:00h pero no abren los boxes hasta las 14:30h, de forma que tenemos tiempo para investigar cómo será la zona de transición antes de comer.
![]() |
| Lo que más me impresiona es la carpa de transición |
El despliegue es espectacular, se nota que se trata de una organización profesional. Aprovechando que ya está montada, echo un ojo a la carpa en la que tendremos que dejar todo el material de ciclismo, carrera y ropa para después de la carrera. Hay varios pasillos en cuya cabecera están indicados los dorsales que tienen sus colgadores en él. Es media mañana y hace un día perfecto de playa, así que me voy a tomar el aperitivo junto al mar y aprovecho para revisar que me han entregado todo junto a los dorsales. Sólo echo en falta el chip, pero más tarde leo que me lo entregarán al colocar la bici en el bike park. Damos un paseo por Calella, disfrutando con tanto triatleta y sus vistosas camisetas y comemos tranquilamente haciendo tiempo.
Después de comer vamos al coche a por la Ridley, últimos ajustes en el freno delantero que me hacen sudar la gota gorda y comprobación de que el tubular delantero pierde bastante presión. Me voy con la bici a boxes, recojo mi chip y la dejo en mi lugar. Me llevo la rueda delantera para traerla al día siguiente con la presión adecuada.
![]() |
| Las tres bolsas para la carpa de transición |






0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada