lunes, 20 de junio de 2011

Triatlon Polar Series..... historia de un fracaso.




Por suerte, esta temporada no he sido nada estricto en el registro de todos mis entrenos.... digo suerte porque si hubiera hecho balance de los kilómetros de agua, bici y carrera con los que me presenté el pasado sábado en el pantalán de la CdC, versus resultado, la decepción hubiera sido más grande aún.

No tengo muchas ganas de hablar como os imaginaréis, sin embargo sé que hay que hacerlo porque los días malos también forman parte de este mundo; si a alguien le sirve mi experiencia, al menos habrá salido algo bueno de esta historia.

No quiero dejar pasar la oportunidad de agradeceros a todos los que me disteis palabras de ánimo y apoyo (Buesa, Howe, Sergio, Leo, mi hermano.....), lejos de ser un elemento de presión, fueron de mucha ayuda, supe que no estaba solo aquel día. También gracias a Miguel Angel López y a su mujer, que tuvieron la valentía de abandonar su confortable aire acondicionado y venir a pasar calor con su cámara y su apoyo. Por supuesto a la incondicional compañía de Arta-IronMan, que aparte de acompañarme la mayoría de los entrenos de esta temporada, decidió venir a este tri más por solidaridad que por voluntad. (y luego se saldría el muy perraco). A mi primo que se estrenó en este difícil evento y sobretodo a mi familia que me acompañó al completo y que escuchar su "vamos papi, corre, corre,.... corre más rápido !!" hizo que no abandonara, cuando por primera vez, lo consideré seriamente en muchas ocasiones.

Después del habitual estrés, pre carrera donde da igual el tiempo de antelación, siempre se llega sin calentar y la lengua fuera; me encontraba a escasos segundos de escuchar la señal de salida. Tras tirarme al agua, primera en la frente, las gafas de agua se descolocan y tengo que colocármelas en perdiendo los primeros segundos, olvido pulsar start en el Garmin (no cual es una ventaja porque así no soy consciente de la magnitud de la catástrofe). Voy algo forzado; Se hace largo llegar a dar la vuelta, pero no ceso en el ritmo y poco a poco voy pasando boyas. Salgo y me dispongo a dar la segunda vueltas; me fijo unos triatletas al fondo para cazar y creo cojo a dos de ellos. Las sensaciones regulares y algo de pesadez de brazos. Cuando salgo del pantalán, miro hacia atrás para ver si aún había mucha gente en el agua... quedaban muy pocos; mis pequeños no paran de animarme y salgo con fuerzas para hacer un sprint hasta la T1 que estaba a larguísimos 300m. A esas alturas, ya sabía que había ganas, pero no había fuerzas.

Salgo de la T1 decentemente, el ver que ya había mucha gente fuera fue un pequeño jarro de agua fría. Empiezo a pedalear sufriendo la infernal cuesta de las pistas de tenis con las referencias de velocidad del pasado Open; veo que las piernas no van; no cojo grupo y los que tenía al alcance se me van lentamente. Llego a Garabitas y asciendo sin fuerzas, bebo y como según lo previsto esperando que sea la poción mágica de Asterix.... , parece que me acerco a algún grupillo de cadáveres, no es una inyección de moral porque veo que la velocidad es lenta. "como no remonte en la bajada, los números no salen ni para atrás". Llego la bajada y los números no salieron. En la zona plana seguí sin coger grupo y por más que intentaba mover desarrollo, volvían a faltar las fuerzas. "A tomar por culo.... lo dejo....". espero a llegar a la zona de boxes para parar..... sin embargo vuelvo a ver a mi familia, mis pequeños llevaban un rato esperándome... "Papi corre, corre,....vamos."... vaya ejemplo que les doy si me bajo...; a ver que tal la segunda vuelta"
La segunda vuelta fue un poco peor, la tercera peor, la cuarta interminable y la quinta un tema personal.

T2, bien muscularmente, alguien me robó un calcetín; manda huevos tocó ir a pelo con una zapatilla que tenía confirmado desde el Open, que me hacía rozadura.
Empiezo a correr sin aliento, el ritmo no es malo, pero sé que es una cuestión de cadencia heredada. Vuelvo a pensar en dejarlo... esto no es correr, es un trote ridículo; agua e isotónico (que por fin se preocuparon de mantenerlo fresco), son de alguna ayuda; pero rápidamente vuelve a faltarme el aire. Miro el ritmo y baja cruelmente; es la primera vuelta y esta vez si que decido dejarlo... "ahora sí", " esto es una mierda...... tanto trabajo....". Termino la primera vuelta y vuelven a ser mis pequeños los que dicen... "Más rápido.... como Rayo McQueen....". Así que de nuevo a predicar con el ejemplo..... Continuo con la segunda vuelta donde por primera vez me paro a andar en la zona de avituallamiento, tercera vuelta con nueva parada y cuarta sin parar por el mismo tema personal de antes.

Mis hijos me esperan para entrar conmigo en meta; me voy con ellos y entramos los tres, ellos con los brazos en alto, yo mirándoles...... sin duda ésta ha sido su carrera.
















miércoles, 15 de junio de 2011

XXV Triatlón de Zarautz


Me habian hablado bien del triatlón de Zarautz pero, esta vez, se habían quedado cortos. Es muy difícil describir la limpieza de las aguas de la travesía de Getaria a Zarautz, la belleza agreste del exigente segmento ciclista y el ambiente de la carrera a pie; que atraviesa el centro de la ciudad donde una multitud corea tu nombre al grito de "¡Oso ondo, Dani!. ¡Vamos chapeldun!".Debo reconocer que es la mejor prueba en la que he participado hasta este momento. Un nuevo fijo en el calendario que añadir a Elche.

Esta vez llegaba muy motivado, una motivación que (no me cansaré de repetir) nace en los entrenamientos previos a la prueba. Las sensaciones de la semana previa habían sido muy buenas y los cambios en la alimentación e hidradación me hacían sentirme seguro de poder hacerlo bien.

Uxío y yo nos levantamos a las 9:00 a.m. y desayunamos juntos, cada uno fiel a su costumbre sin ningún experimento: fruta, cereales y algo de proteína. Sabíamos que la salida era a las 15:00h y teníamos previsto comer a eso de las 12:00h.
Llegamos bastante temprano al área de recogida de dorsales y hacemos tiempo charlando, mirando al mar -que está como un plato- y tomando un café. A las 11:30h comienza la charla técnica que, como no podía ser de otro modo se da en euskera, catalán y castellano. No hay nadie que necesite inglés para evidente alivio del organizador.

Ya con el tiempo justo, como siempre, regresamos al coche a coger las bicis y colocarnos los dorsales; de camino a boxes paramos con la familia en el bar Iruña que conocemos de la noche anterior y nos prepara un frugal plato de pasta y pollo a la plancha.

Los boxes son enormes, sólo hay dos barras y unos 750 triatletas, es decir, unas 325 bicis de longitud. Yo estoy más o menos por el medio, el gran Uxío al final junto a un tal Eneko Llanos. ¿Casualidad? Le comento a Ux que cuando llegue de nadar compruebe si la bici de En3ko está en su lugar. Reímos.

Subimos al autobús que nos lleva a Getaria descalzos y con el neopreno, hacemos tiempo en la orilla y nos preparamos para salir.

NATACIÓN

Como los 2500m de travesía imponen un poco, Uxío y yo hemos acordado hacerlos juntos. Él saldrá a mis pies hasta la primera boya y luego me dará un relevo. Buen plan, ¿no? Es tan bueno que no le hacemos ni puto caso, y según suena la bocina cada uno sale a lo suyo. Salimos los 700 a la vez y aunque la salida es muy ancha hay algún que otro manotazo. Estoy muy concentrado en mantenerme tranquilo y los pequeños cabos de la costa facilitan mucho la orientación aunque no se vean las boyas. Cojo algunos pies que termino perdiendo por despiste, como siempre. Nado muy cómodo y disfrutando hasta el final. Mi Garmin marca 50 minutos pelados en una distancia real de 2800m. Si los datos son correctos he conseguido nadar al ritmo de Elche y Buitrago más distancia y buenas sensaciones y técnica.

CICLISMO

Salgo muy contento del agua, sin rastro de fatiga y con ganas de dar pedales. Hago una transición rápida, compruebo que Uxío, y Eneko, ya han salido y me dispongo a calzarme las zapas que he dejado atadas con gomas. Cuando voy lanzado y miro el reloj para darle al lap, un triatleta me frena justo delante y mi rueda se trava en su cierre trasero: me voy al suelo, me hago daño en el tobillo y la planta del pie, la cadena de la bici se ha salido y tengo una de las zapatillas 10m detrás de mi. Un voluntario o juez grita en euskera a un paisano, me parece entender por los gestos que no puede ayudarme acercándome la zapatilla o me descalifican...

Recojo la zapatilla y, maldiciendo mi mala suerte, intento sin éxito que la cadena vuelva a su lugar. Estoy nervioso y no quiero tocarla para no mancharme pero no entra dando pedales con la mano y accionando la maneta del cambio. Estoy más nervioso y sigo maldiciendo en perfecto castellano hasta que tengo que tocar la cadena y ponerla sobre el plato grande. Engancho las calas y empiezo a pedalear.

Las sensaciones son malas. Malísimas. El pulso está por las nubes y para colmo veo que la rueda delantera se me ha descentrado. Me arde la planta del pie derecho y se me pasa por la cabeza abandonar. Empiezo a ascender un falso llano hacia Getaria que va paralelo a la costa, tengo miedo a acoplarme por el dolor lumbar de otras ocasiones. En el km 14 empieza la primera subida a Meagas, cojo mi ritmo y llego arriba fuerte. Al lanzarme en la bajada hacia Zarautz veo que la velocidad que marca el GPS no es la que suelo alcanzar y me percato de que la rueda delantera va frenada, así que decido abrirle el puente de freno aunque está tan deformada que sigue rozando. A pesar de todo, noto que me he quitado un lastre y las dos siguientes vueltas voy mejor. La comida y la bebida isotónica me van entrando bien, no siento molestias de ningún tipo y, aunque el pulso está donde debería, no voy tan rápido como esperaba y me siguen pasando muchos triatletas. En la última vuelta se enfila hacia el Alto de Gárate, corto (2,8Km) pero con rampas muy importantes, de forma que aprovecho a tomar un gel para que me haga efecto en la carrera. Paso a varios participantes antes de coronar y en la bajada final me lanzo: ¡etsoy deseando ponerme a correr!

CARRERA

No he visto a Uxío en todo el segmento ciclista, por lo que sé que va por delante de mi. Cuando llego a boxes hay muchas, muchísimas bicis. ¡Joder como anda la peña! De nuevo la transición es rápida, un poco de agua y a correr. Salgo rápido, los primeros km con el público aclamándote me ponen los pelos de punta y aunque sé que voy demasiado rápido (a 4:12 min/km) decido disfrutar de esa sensación de ir en volandas.

Cuando se acaba el público, aunque el recorrido es totalmente llano, no puedo mantener ese ritmo (estaba claro) y me pongo cómodo por debajo de 4:30 sin pasar de 160 ppm. De repente, reconozco a Uxío a unos metros de mi y poco a poco voy recortando la distancia. Al llegar a un punto de avituallamiento cuando él para a beber, lo saludo y sigo a mi ritmo. Es el km 4 y cojo un gel para más tarde. Hay que dar 3 vueltas a un circuito de 6Km y pico. Ahora soy yo el que adelanta a mucha, muchísima gente y esto hace que me vaya creciendo. En el km 5 hay una zona de tablones y arena que disfruto como un niño, las sensaciones son buenísimas y estoy deseando volver al pueblo para sentir al público. En la segunda y tercera vueltas mantengo el ritmo pensando en la zona de tablones y el público; esos son los enganches donde mi mente se impulsa para llevarme a la meta.


No hay rastro de calambres y aunque cansado, ¡estoy disfrutando la carrera! Sonrío en los últimos kms, voy dando la mano a los niños y saludo a mi familia en cada vuelta trasmitiéndoles mi felicidad. Entro en meta con una gran sensación de alivio, no sé por qué, y un hambre voraz. Afortunadamente la organización ha dispuesto abundante avituallamiento: frutos secos, fruta, isotónico, refresco, agua... y devoro ininterrumpidamente hasta que aparece Uxío.

He solucionado los problemas que me encontré en Elche y Buitrago y gano confianza. Más al comprobar en boxes que mi rueda delantera seguía frenada y me hice todo el segmento ciclista así. Está en el taller, a ver si tiene arreglo.

¡Agur!


lunes, 6 de junio de 2011

Open Triatlon por Equipos CdC


Después de una semana de tapering nos enfrentábamos al primer Triatlon por equipos, y digo bien nos enfrentábamos, porque aunque no sea así para el resto yo al menos si tengo claro a estas alturas que el agua sigue siendo un enfrentamiento para mí.
Recogí a Agus en su casa y una vez las flacas en el coche nos dirigimos hacia el lugar del evento, llegamos con tiempo suficiente, sin prisas esta vez y después de un ratin nos juntamos con el resto del equipo, Aki, Uxio, Howe y Buesa los 6 radiantes con nuestros nuevos monos para el Tri. Como los buenos equipos íbamos 6 por aquello de dar impresión de ser un club grande, el minino de participantes era 4.
Ya con los dorsales puestos y resto de equipación dispuesta nos dirigimos a ver la salida de los primeros grupos para la prueba del agua, que diferente es la realidad cuando se ve a distancia ¡!!! He de reconocer que en esos momentos viendo a las primeras triatletas no estaba del todo estresado por la prueba creo que en algunos instantes tuve hasta el subidón de querer empezar a nadar.
Breves instantes antes de comenzar a nadar ya empezaron los primeros síntomas de nerviosismo e incluso un poco de agarrotamiento muscular. Dispuesto el equipo en la rampa de salida nos lanzamos después del pitido de rigor al agua, lo del agua es un decir, allí no se veía nada, recuerdo que mi primera impresión al entrar en contacto con aquello fue de sorpresa, no pensaba que existía el agua marrón.
Empezamos a nadar según la formación estipulada por el manager ¡Rombo! Mis primeras brazadas fueron buenas, me refiero a lentas porque no sé nadar de otra manera pero sin agobios, pero de repente algo paso en aquel agua que era incapaz de soltar el aire cuando sumergía la cabeza, era como temor a abrir mínimamente la boca, en esa situación sin poder soltar aire y con la presión de no querer quedarme retrasado empezó mi agobio hasta el punto de tener que parar varias veces, nadar a braza, etc etc, solo oía voces de ánimo del resto del equipo “vamos Sergio que vas muy bien” “no te agobies” “respira” etc, pero yo era incapaz de coger un ritmo al respirar. Así fui subsistiendo hasta la primera bolla donde giramos y ya fui capaz de nadar un poco más, no porque el entorno mejorase sino mas bien por orgullo creo yo, ¡y es que joder que agua!, en mi pueblo el agua de regar el huerto está más limpia. Lo pase poco bien en mi estreno en el Triatlón en Barcelona pero al terminar me quede con ganas de volver, en este no sé si me atreveré a volver a nadar en esa agua.
La transición a la bici nos fue bien, bueno Agus se retraso un poco mas por el tema de la colonia, desodorante, etc. Empezamos el pedaleo agrupados y recuerdo que enseguida la primera subida, la famosa Garabitas, jeje mis sensaciones con la bici se fueron alternando, algunos tramos bien y otros no tan bien, donde Buesa se encargaba de darme moral con su mano en mi flaca o donde Uxio hacía de enlace con el resto del grupo para no quedarme descolgado.


Howe, como un campeón tirando en una de las subidas a garabitas del equipo.

Creo que para el tramo de bici nos saltamos a la torera toda la estrategia que teníamos pero si hicimos nuestros relevos en algunas partes de la carrera y la verdad que esa sensación era muy gratificante.
La transición de la bici a la carrera en mi caso y como en otras ocasiones estuvo basada en dolor de piernas los primeros minutos, Uxio salió como si la guardia civil fuese detrás de él y yo enseguida me di cuenta que seria incapaz de mantener ese ritmo. Aki, Uxio y los dos Danis se desmarcaron unos metros y los del sur por aquello de haber ido juntos y quizás por el miedo de Agus a perderse de mí nos quedamos un poco más retrasados.
La distancia se mantuvo en la primera vuelta y creció un poco en la segunda hasta la entrada en meta donde para llegar Agus tiro de mi los últimos 500 metros.
Una prueba para repetir y para disfrutar de la competición en compañía del equipo sin lugar a ninguna duda, pero por favor, que cambien esa agua.


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