viernes, 29 de enero de 2010

Media Maratón de Getafe. Un buen estreno.

Un nuevo invitado, Uxío, comparte con nosotros su primera experiencia en esta distancia:



Getafe, Enero de 2010; mi primera media y no sé qué va a pasar. Conozco las sensaciones de un 10.000, pero nunca antes me había enfrentado a la mitad de la distancia que Filípides recorrió entre Maratón y Atenas.
El día anterior, trato de visualizar cómo puede reaccionar mi cabeza al tener que volver a correr 11 Km tras los diez primeros; me entran dudas de si podré terminar. Decido que no tengo porque obsesionarme y me olvido de ello. Tanto es así que me voy a la cama a las 2 de la mañana con dudas, pero sin preocuparme en exceso.
Nueve de la mañana, como siempre el voluntarioso Dani, está en la puerta de mi casa esperando para empezar el ritual previo de la carrera. Junto a él el otro Dani. El camino a Getafe discurre entre conversaciones, pero mi mente da señales de vida y de nuevo los miedos del día anterior.
Intento evadirme y lo consigo, con estos dos compañeros de viaje es sencillo. Creo que es muy importante no estar sólo en estos momentos previos, de lo contrario sería un monólogo constante que haría que tus músculos no vayan sueltos desde el inicio. La cabeza está entretenida y ellos descansando esperando debutar.
Llegamos a Getafe y aparece el resto del grupo… ¡qué bueno qué viniste! Nos saludamos y de forma muy relajada, como casi por inercia, vamos a por los dorsales. Se comenta lo mojada que fue la carrera el año pasado, las intenciones de cada uno en cuanto a tiempos… en definitiva, tratamos que nuestras mentes no piensen, aunque creo que cada uno de nosotros, en silencio, estamos visualizando cómo va a ser nuestra carrera y qué tiempos nos hemos fijado. Importante: tener un objetivo. Tenemos los dorsales, nos untamos nuestras cremitas, la bebida milagrosa, ese objeto talismán y por la salida.
Dani es el hombre a seguir, ha preparado la estrategia de la carrera: los tercios, no son cervezas, hablamos de tiempos. Siete, siete y finalmente siete; como si no corriéramos una media, sino tres carreras de siete kilómetros. Otra vez engañando a nuestra mente.
Segundos fuera, Howe y Agus, son nuestros hombres; van a “puntuar”. Les animamos y nosotros nos quedamos en los furgones de cola. Suena la bocina, mis pulsaciones se elevan, pulsómetro en marcha y miro a Dani buscando la complicidad necesaria para afrontar mi reto.
Mucha gente, “culebreamos” y vamos progresando, contemporizando de inicio; las sensaciones son buenas. Los aficionados animan, aunque espera más calor, pero es suficiente como para dar una zancada y luego otra.
Sigo la regla de los tercios, los primeros siete entorno a los 5 minutos. Las lecciones de Dani, están en mi cabeza y ésta las transmite a mis músculos; otra vez la mente.
Completamos los primeros siete; otra carrera de siete, de nuevo lo psicológico se impone al físico. Vamos a por los últimos siete. De repente, inconscientemente empiezo a subir el ritmo; Dani lo percibe y ahí está como fiel escudero en esta carrera. Vamos pasando gente, mis piernas cada vez van más rápido, pero mi cabeza me recuerda que aún quedan kilómetros por delante. Kilómetro 20, miro el crono y maldita sea, ¡no conseguiré no superar la hora y cuarenta minutos! Bajo el ritmo, no por cansancio, sino por abatimiento de no conseguir mi objetivo; pero ahí está Dani. Se percata de ello y me pasa, se pone justo delante y empieza a tirar y a motivarme. Grita, ¡última curva! Veo ese plástico hinchable tan deseado, aprieto y por fin el ruido de mi chip pasando por meta.
Dani me felicita y más con la mirada que con palabras le digo, GRACIAS. Buscamos a nuestros hombres del día, ahí están; ¡lo han conseguido!. Vamos a por los víveres y nos tiramos en la pista esperando a que el resto del grupo llegue. Entre anises, refrescos y zumos, comentamos las sensaciones. En mi interior pienso, qué importante es practicar deporte en compañía; y ésta, es la mejor.
Gracias a todos por acogerme en vuestro seno y hacerme uno más del grupo. Esto refuerza mi teoría de que la gente que practicamos deporte merecemos mucho la pena. Practico otras disciplinas deportivas y en cada una de ellas se cumple esta ley. Al final será CIERTA.Otra conclusión es que el esfuerzo siempre tiene recompensa y la más importante: además de entrenar nuestro cuerpo también hemos de educar nuestra mente.


martes, 19 de enero de 2010

¿Quien sufre más?

Me surge la duda. Cuando nos enfrentamos a cualquier prueba lo damos todo. Hasta aquí todos estáis conmigo.
Conseguimos unas medias de pulso alta y trabajamos nuestro organismo a tope. Eso lo hacemos todos, los que son capaces de hacer el maratón en 2h 50m como los que lo hacen en 4h 10m.
Ambos corredores lo dan todo y se ponen al máximo para mejorar. Pero en el fondo, ¿Quien sufre más? El corredor que acaba los 10Km en 38 minutos o el que acaba en 47 minutos. En tiempo está claro que el corredor más lento ha estado, aun recorriendo la misma distancia, más tiempo obligando a su organismo a empujar al máximo de pulsaciones.
En mis inicios, y empiezo a sonar como el abuelo cebolleta, recuerdo que sufría muchísimo para completar una media maratón en 1h50min y durante los entrenos también me exprimía al máximo, o sea, sufría.
Eso no quiere decir que ahora no sufra, pues sigo entrenando y corriendo como entonces o más pero mi sensación es que sufro menos. Cierto es que he mejorado, ahora consigo mejores tiempos, aprendemos de errores de entreno
Si mis sensaciones son iguales para los demás, esto quiere decir que con mejores marcas se sufre menos.
Entonces, volviendo al corredor que acaba en 38min el 10Km, ese que tantas veces vemos de vuelta al coche cuando aún nos quedan dos kilómetros para la meta. ¿Ha sufrido igual que nosotros o menos?
Si esto es así, quiero correr más rápido para sufrir menos. Quiero bajar de 40 minutos el 10.000mts, conseguir el maratón por debajo de 3h30min, bajar la media de 1h 35min. Lo quiero conseguir! Simplemente para sufrir un poquito menos cada vez.
Algo me dice en mi interior que de cualquier modo siempre sufriré, porque en todo que se precie Runner hay algo de masoquismo.

miércoles, 13 de enero de 2010

Nunca es igual

"Cuentan de Alejandro que una vez se metió en un río tumultuoso de la India, todo con barro, persiguiendo al ejército que peleaba con él y que cuando iban en mitad los caballos perdieron pie, aquellas aguas estaban heladas, y se volvió a sus compañeros y les dijo: "me cago en la leche, ¿os dais cuenta las cosas que tengo que hacer para que me tengais respeto?"
Eso pasa poco ahora, eso pasa poco ahora. Respeto, respeto, respeto..."

El citado párrafo de una canción de Andrés Calamaro me viene al pelo para ilustrar este artículo: la gente no tiene respeto al deporte de resistencia, ya sea correr, nadar, escalar... No me refiero respecto a los atletas, sino a la prueba en sí.

Detrás de hacer cumbre en un 4.000m, de la Quebrantahuesos, de un Maratón o de un triatlón de distancia ironman hay muchas horas de dedicación, esfuerzo y sacrificio que son necesarias. Cualquiera puede hacerlo, pero cualquiera que se haya preparado y sea consciente de sus posibilidades.

Si no lo hacemos así, algún día, el mar, la montaña, el desierto o la carretera nos dirá: "¡Me cago en la leche!, ¿os dais cuenta de las cosas que tengo que hacer para que me tengáis respecto?"

Respeto. Eso pasa poco ahora.

domingo, 3 de enero de 2010

San Silvestre Vallecana 2009 y como unos Galos conquistaron Hispania




Dar las Gracias de parte de un niño que descubrió a Asterix y Obelix hace más de 35 años y en su 50 aniversario embarcó al resto de sus compañeros de fatigas RdF y algunos amigos a celebrarlo en esta extraña carrera. Locura con los trajes (gracias a Rosa y suegra; Howe Mother in law; Tati y sus ideas costureras), aprendí a hacer trenzas de varios modelos, compra de cascos varios y lo mejor, el diseño de los cinturones de moda por cada uno. En resumen: Estamos muy finos para tan poca tela y eso hace que se nos caigan los pantalones.

Como cada año de una u otra forma embarcamos a un nuevo runner como es Isaac a descubrir una carrera en la que disfrutar de verdad y no como todo el año sufriendo con “esta es pa-disfrutarla”. Esto se convierte en una cadena para enganchar a este loco y sufrido deporte a gente nueva, independientemente de la edad, peso o capacidad física que tengan.

Mira que es difícil perder a alguien entre 30.000 personas y lo hicimos. Aki se fue al guardarropa y se debió quedar con Wally. Buscando sus cuernos por todos sitios y tirando el menhir al viento para que sirviera de referencia pero no dio frutos. Una pena.

Muy duro el recorrido con un menhir de 1,20 metros en la mano y sin un asa para llevarlo, pero con la ayuda del resto en los relevos, llegamos a la meta calados de agua. Como comentó Howe, ha sido la primera carrera en varios años que hemos terminado con agujetas en los brazos y riñones de hacer fuerza y no en las piernas.

Gracias a mis padres y Mamen por apoyarnos otro año más desde Atocha. La foto de los runner´s con mi padre (Mariano), que siempre está dispuesto a ayudarnos con inscripciones, recogida de material y demás, pasará a nuestro algún de fotos en un lugar preferente.

Buen sabor de boca y la pregunta de siempre ¿Volveremos en 2010? ¿Están locos estos Romanos? ¿Se conquistará la Galia totalmente? Seguro que si, los locos RdF continuarán por muchos años.



El Descarriao'


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