sábado, 6 de junio de 2009

Triatlón de Madrid - Grupos de Edad



No puedo empezar más que dando las gracias a Aki por el madrugón, los ánimos y las excelentes fotografías que me hizo durante este triatlón que elegí para estrenarme.

Como todo estreno que se precie debe estar plagado de errores de novato, este no iba a ser menos. El primero fue que me inscribí en él tan rápido que no me acordé de mirar las distancias. Así que tras un entreno intensivo después de la recuperación del Maratón de Madrid, allí me encontraba yo a a las 7:40 de la mañana en la Casa de Campo, con toda la equipación para enfrentarme a un triatlón olímpico: 1,5-40-10 km.

Tras colocar los aperos en las dos zonas de transición (fijándome constantemente en lo que hacían los demás), me fui a la "cámara de llamadas" tras confirmarse que no estaría permitido el uso del neopreno, ya que el agua estaba a unos 22,5ºC.

Entré en el pantalán desde el que deberíamos lanzarnos minutos después a dar dos vueltas de 750m a nado al lago. Me coloco el gorro, las gafas y me acerco a tocar el agua verdosa. Me sorprendo al comprobar que, efectivamente, tiene textura de agua. Desde fuera parecía más viscosa...

Me preparo, me tiro de cabeza y ¡zas! se me descolocan las gafas y se llevan por medio una de mis lentes de contacto. "¡Madre mía!", me digo,"voy a ser el único en la historia que tiene que retirarse antes de salir". Me tranquilizo un poco al comprobar que la lentilla no se ha perdido, está en el ojo pero se ha descolocado. Vuelvo a tirarme un par de veces más hasta que consigo que las gafas no se me vuelvan a descolocar.

Nos mandan salir del agua, nos ordenan por número de dorsal y al pantalán de nuevo esta vez tomar la salida: "Atención triatletas, a partir de este momento estáis a las órdenes del Juez de Salida" ¡Po, poo, poooooooooooo! Bocinazo y allí to´diós al agua. ¡Qué forma de nadar!

Durante los primeros 750m sólo pensé en retirarme: los nervios del estreno, los nadadores de otras tantas que no dejaban de adelantarme y golpearme y la falta de ritmo se combinaban para que no dejara de pensar aquello de: "¿Pero yo qué hago aquí?". Sin embargo, como suele suceder en las carreras, en la segunda vuelta me calmé, dejé de nadar y respiré profundamente dos veces. Ya no había tantos nadadores y pude terminar a mi ritmo. Cuando sálí del agua ya sabía que terminaría el triatlón, lo peor ya había pasado.

El segmento de bici fue una rutina en la que me adelantaban triatletas a una velocidad endiablada, en ningún momento pude engancharme a ningún grupo. Está claro que estaban a otro nivel. Yo sólo pensaba en subir sin mucho desgaste y bajar y llanear lo más rápido posible. Los ánimos de Aki en cada vuelta, las fotos, y otra vez a subir. En la última vuelta me pasó alguien que me dijo: "Nos han dejado solos, se ha ido hasta el público". Nos reimos los dos mientras subimos y yo me quedo atrás.




El segmento a pie fue la parte que más disfruté, volvía a haber público y triatletas en el circuito de 2,5KM (x4), las piernas ya estaban bastante tocadas pero excepto en el km 5, que me vine un poco abajo, las sensaciones eran buenas. En la última vuelta me acordé de las series de 2.000m de los RdF preparando el MAPOMA y gasté la última energía que me quedaba para sonreir y mostrar mi dorsal a la ubicua cámara de Aki, el 61. 3:01:18 y pensando cómo bajar en el próximo.


viernes, 5 de junio de 2009

II Carrera Liberty

Me ha pedido mi hermano que incluya un link de su crónica en nuestro blog.... ahí os va.

http://runnersdelinfortunio.blogspot.com/2009/06/cronica-liberty-ii-09.html


Está claro que si tuviéramos su edad, con nuestro entrenamiento, estaríamos cerca de las cotas de élite.
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